
La idea no es espantar a nadie ni tampoco ser moralista, pero acaban de detectar que el consumo excesivo de pornografía puede traer una molesta y preocupante consecuencia para los hombres: la aneyaculación o no eyaculación y la anorgasmia.
Es poco frecuente, porque no se había hecho esta relación,, pero la pornografía como causante de que un varón no pueda eyacular durante una relación sexual ya se está presentando en las consultas médicas. El problema ocurre porque todos tenemos un límite de placer que termina en el orgasmo y ese límite se puede alterar viendo frecuentemente pornografía hasta llegar al clímax.
El umbral de excitación sube tanto que ya no es posible para los hombres alcanzar el goce máximo.
"En ningún caso es algo que les ocurra a todos los hombres que ven pornografía, por favor no se espanten, pero es cierto que cada vez pasa con más frecuencia que recibo en mi consulta a pacientes que no logran el orgasmo con su pareja, que por lo mismo no pueden eyacular, y la causa está en que consumen pornografía a muy seguido y durante mucho tiempo. Eso ha echo que su umbral de excitación no se satisfaga al tener sexo con la pareja ", dice desde España el urólogo Juan Ignacio Martínez, quien además instaló el tema en el blog que él tiene en el diario "El Mundo".
Lo más difícil de este cuadro no es la imposibilidad de eyacular, sino de descubrir la razón del problema, porque "nadie piensa que la pornografía tenga algo que ver con lograr el clímax durante el sexo, pero este es un problema psicológico que deriva de un largo proceso de consumo pornográfico en el que los estímulos son diferentes y la frecuencia de consumo en solitario puede ser de día por medio o cada dos días, aún teniendo pareja estable, lo que a la larga afecta la relación íntima con la esposa o novia", agrega.
Hay otros efectos del consumo pornográfico que tienen que ver con los niveles de exigencia y fantasías. Una vez que el hombre encuentra en el porno su inspiración puede ocurrir "que aumente la exigencia física, llegando a relaciones sexuales dolorosas. Los hombres en ocasiones tratan de desempeñarse en la cama como lo ven en las películas y terminan frustrados al no rendir igual o porque sus mujeres no tienen orgasmos por mil y gemidos descontrolados", dice Nerea de Ugarte, psicóloga especialista en sexualidad.
El abuso del porno no siempre se produce por el gusto solamente. Muchas veces este estímulo puede actuar como un escape a una herramienta útil para estimularse. Nerea lo refleja así : "Acá entra lo que llamo el Baúl erótico, que metafóricamente se podría pensar como un baúl lleno de salvavidas, de los que la persona se sujeta cuando el deseo por la pareja estable disminuye por efecto de tiempo, cansancio y desgaste emocional. Se buscan fantasías, películas, revistas, juguetes, todo lo que tenga el poder de prender a un sujeto. Esto no es genérico ni tiene que ver con la edad, depende de cada sujeto y de las ganas que tenga de pre-disponerse a estos estímulos".
En palabras simples: el exceso de pornografía puede causar que en tus relaciones sexuales no se produzca el placer deseado ya que inconscientemente deseas que ese momento de intimidad con tu pareja sea como la pornografía, con pechos de 1 Kg. cada uno y con penes de 1 metro de largo eyaculando 1 lt. de leche condensada.
Atte. Dostor Amorsh
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